Recopilando tus recuerdos en mi cama,
en ellos se alberga una vieja sensación,
¡Vaya que si has sido un trauma!
Cuando recuerdo tus besos con fascinación.

Abro mi buró y encuentro tu fotografía,
esa foto en la que contigo aparecía
y loco por ti vivía;
esa fotografía que hoy sólo me atormenta,
esa fotografía que me dice que no cumplí mi meta.

Retrato hermoso, rostro escultural,
figura en un entorno precioso
que bien podría estar en un mural.

Retrato con un cuerpo celestial pintado,
hace percibir la pureza que en ti Dios ha depositado
y a la cual yo le he fallado.

¡Retrato cómo haces daño!
Sabiendo que ya no estás a mi lado
y que todo ha quedado en el pasado.

Y yo aún no tengo el valor para romper aquél recuerdo
que todavía hasta hoy me tiene atrapado.

Retrato por ángeles fotografiado,
retrato con algodón planificado,
retrato amado por este tonto que hoy ya no está a tu lado.

Recordé tantas cosas en ese momento que al regresar en sí,
descubrí que mi vida está en un tormento.

En sí volví pero no comprendí porque tú foto seguía ahí,
si ya sé que nunca volverás a mí.